lunes 19 de mayo de 2008

Interludio

El hambre es una cosa maravillosa, tan pronto consigue instalarse en el vientre no es posible pensar en otra cosa. Así, en medio del ballet industrial de la oficina (el teléfono hace de triángulo armónico y el timbre se eleva por en medio del bufido del tonner, el ronroneo continuo del enfriador y las voces de los vendedores), debo meter la cabeza en el agua mientras el silbato me dé la victoria. Hasta ahora es una batalla bien llevada, o una excusa, cualquier cosa menos la sensación del vacío comiéndose al vacío, una inutilidad disfrazada de satisfacción. Joder, si consiguiera encontrar un equilibrio entre honestidad y gilipollez; si no se me antojara tan díficil programarme y seguir siendo yo el que toma las decisiones -que sea otro el que cargue con las responsabilidades, que pueda escoger cuando es conveniente palear una avalancha de lodo garganta abajo y callarme de una vez por todas- pero hasta que ese día llegue, nos veremos las caras muy seguido. Es una decisión que ni siquiera tuve que tomar, porque está lejos de mis manos, justo como el hambre que una vez más me ha llevado hasta aquí.

domingo 24 de febrero de 2008

Parabola

La ventaja de mantener ocupada la mente es que es más díficil ser presa de esta clase de pensamientos. Viéndolo en retrospectiva, comparando momentos en la cuerda floja con la rutina creativa que deriva del trabajo, es evidente el abismo que separa las dos vidas que llevo. ¿Cómo podría uno tomar decisiones a conciencia, dispuesto a asumir cada una de sus consecuencias, cuando confiar en sí mismo es una tarea que requiere más de lo que uno está en disposición de permitirse? Es una locura. Es un misterio cómo algunos consiguen hacerlo todo a la vez, es peor que un acto de malabarismo. Si la cagas, te arriesgas a un ojo morado producto de un error de cálculo, pero esto mucho más grave. Mudarse a otra ciudad, elegir una carrera universitaria, asumir una vida de sobriedad. Todo esto se encuentra más allá de mi alcance y ya sabemos que la clave de la supervivencia hunde sus raíces en el equilibrio. ¡Ja! ¿Equilibrio? ¿Para qué balance y prudencia cuando puedo desintegrarme placenteramente en el adormecimiento del doble, del opuesto, del doppelgänger? Para alguien obsesionado con el control no puede haber mejor terapia que ser controlado; o en su defecto ceder el puesto al copiloto en aras de una mejor visión periférica. Eso es. Quiero estar al tanto de cada fluctuación y cada variable, algo imposible de hacer si tienes que prestar atención a las mierdecitas diarias. Joder, sí hemos nacido para cosas más grandes que la pasta dentífrica en las mañanas y la charla social a la hora del descanso en el trabajo. Es apenas lógico que a la menor oportunidad uno sienta un fuerte deseo de delegar responsabilidades y tareas nimias al otro. Entonces se encuentra uno con la facilidad en una píldora, en una botella, en un puñado de hierba y un cigarrillo ¿cómo rehusarse? ¿cómo decirle que no al agua cuando el suelo del alma se encuentra agrietado y estéril por la sequía? No quiero pasar la mitad del tiempo tratando de decidir qué voy a hacer en la otra mitad o, peor, qué no voy a hacer.

¿Quién jode a quién ahora?

viernes 21 de diciembre de 2007

i11003

Reciclarse era la única manera de mirarse desde atrás y de detenerlo todo el tiempo suficiente para decir cosas como "he hecho todo lo posible" o "estoy muy cerca a encontrarme satisfecho" y a continuación adentrarse de una buena vez en la oscuridad, terminar con el ciclo y las palomas para siempre.

jueves 6 de diciembre de 2007

Castigo

Deben creer que me importa el puto juego, que esto es simplemente una rabieta y ya, que con seguridad, debo estar muy preocupado por ganarlo; qué lejos están de la verdad, los hechos sobre los que basan sus conjeturas pueden ser leídos de esa manera, pero no se trata de triunfar o ser derrotado en un evento tan minúsculo como una partida de cartas, sino de la necesidad de reforzar la coraza exterior; para lo cual es indispensable esa seguridad, imposible de prescindir.

¿Y qué haces cuando ganar es la única opción para sobrevivir? ¿Cuando es tu trasero al que tratan de embocar; cuando te das cuenta de que ya no hay salida, eh? ¿Qué haces entonces, eh? ¿Qué putas haces?

martes 4 de diciembre de 2007

Paz y Salvo

Adicción.

lunes 3 de diciembre de 2007

Tetragrammaton

Son las siete de una mañana pasada por agua. La fila se extiende desde la puertas del banco, a través de las escaleras, rodea un par de tiendas cerradas y continúa hasta la mitad del boulevard. Siguen sumándose personas. Hay dos filas más en el extremo opuesto. La gente bebe café caliente y conversa para aliviar un poco el frío. En el centro de la pequeña plaza un tipo anuncia la segunda venida de Cristo, con un pañuelo de papel se seca los labios de cuando en cuando. El movimiento inicia con un brevísimo movimiento de la lengua entre los dientes, como el de un reptil, seguido de una mirada al cielo y la aparición del pequeño pañuelo.

-¿Eres más sabio que Dios, hermano? ¡Hay gente que se cree más sabia que el Señor!

Junto al vendedor de café hay tipos repartiendo octavillas publicitarias, otros piden dinero haciendo gala de cicatrices a punto de sanar. Más personas se añaden a la fila, unos han decidido sentarse sobre el suelo mojado. El boulevard empieza a bullir de gente en cuestión de minutos.

-¡No es mi voz lo que oyen ustedes ahora mismo, sino la voluntad de nuestro Señor y Salvador hablando a través de mis labios!

Minutos después se abren las puertas y todos se apresuran adentro. La voz del hombre se pierde bajo el rumor de pasos en el lobby, preguntas de última hora, los vendedores que vocean desde la entrada.

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Primer día del documental. Miles de cabos por atar pero ante todo la emoción de costumbre frente a un nuevo proyecto. Creo que es innecesario preocuparse en exceso por ciertos aspectos; mejor seguir adelante ayudándose de los pasamanos y las paredes y resolver cada problema cuando lleguemos a él.

domingo 2 de diciembre de 2007

Voces sobre el hombro

Little angel, go away
Come again some other day
The devil has my ear today
I'll never hear of what you say
Promised I would find a little solace
And some piece of mind
Whatever just as long as I don't feel so...

A Perfect Circle - Weak and Powerless


Una de las cadenas más resistentes es la manía del hombre moderno por controlar el tiempo. Lo obvio, por supuesto: el deseo nunca llega a la categoría de acción y, en cambio, continuando con esa intención experimentamos una dulce servidumbre, una jaula de vidrio que nada tiene que ver con el espacio. Preciosa es la zanahoria frente a nuestros ojos.

Sigue adelante, ya casi la alcanzas. ¡Mira, qué cerca estás! ¡No irás a
detenerte ahora!

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Hoy he estado a punto de escribirlo, en las últimas dos semanas he sentido a la idea roer mi i
nterior procurándose un lugar cálido y oscuro donde establecer su residencia. Díme si no es gracioso; o mejor, dílo cómo solíamos hacerlo, una risa a la vez, luego un guiño y un gruñido. Bastaba decir: «He encontrado otra definición para ironía» y entonces tomaba lugar esa alteración en el tiempo. Una mutación hecha de bolsas de plástico negro en una tarde de lluvia y de cuadernos destinados a convertirse en diarios de sueños; una alteración en la que los dos parecíamos movernos muy bien. Es graciosísimo ¿no crees? Bueno, quizás no mucho. A decir verdad, no tiene un ápice de gracia.

Pero uno debe hacer lo que debe hacer ¿no es cierto? El deber es ineludible. En este caso mi obligación es librarme de esto. Al decirlo, puedo sentir como el círculo se cierra otra vez. Nuestros días estaban lleno de ellos, jugaban un rol importante en la deliciosa fractura temporal de la que eramos víctimas y verdugos al mismo tiempo. . . pero para que todo esto tenga sentido, hay que sacarlo completo desde la raíz y eso incluye dejarse las gilipolleces para otro día.

Haber sostenido tu cabeza bajo el agua hasta que la última burbuja escapó fue con todo un acto de fé. Fé en que desaparecerías. Tenías que hacerlo, porque ya no representabas una tabla de salvación sino la cadena que habría de alejarme del calor y la luz. Empecé hundiéndome d
espreocupadamente porque carecía de razones (en ese entonces aún creía que en ellas) pero tu presencia trajo consigo esperanza, y luego fé (¿recuerdas esa noche llena de lápiz, palabras y células? tú y tu obsesion con los mapas conceptuales, con la abstracción perfecta de mis líneas entre las tuyas, de palabras a trazos y de vuelta). Hallé lo que no andaba buscando y con un empujoncito de la suerte, perdimos el rumbo.

A mí me tomó mucho más despertar y cuando lo hice completamente me hallaba en un lugar desconocido. Intenté obligarme a aceptarlo a fuerza de palabras que resultaban en horribles ataques de ansiedad. Escucha, en ese momento eras lo único que podía salvarme y empecé deseando que estuvieras allí porque eso significa que no tendría que irme; que, después de todo, había una posibilidad. En ese entonces no me daba cuenta de nada, pensé que de veras mi intención salía de algún lugar dentro de mí y terminaba en tus ojos de gata lista. Sólo ahora puedo darme cuenta del orden oscuro de mis actos. Habia escogido sobrevivir y tú eras mi única probabilidad, mi única manera. Estaba celebrando mi propia vida, era yo quién estaba al final de mis deseos e intenciones.

Con esto en mente fue muy fácil cercenar-ese-residuo-umbilical-que-evitaba-que-pudiera-matarte. Mientras, hiciste planes suficientes por los dos. Al final (¿Y el ciprés de los pantanos? Apuesto a que tampoco te acuerdas de él) nada de esto importó demasiado. Una vez pasada la euforia del momento, el dolor que mi mente me había escondido hasta ahora salió a flote. A ninguno de los dos le vendría bien una inyección de calma (por mucho que me encantaría doblar el brazo), ya no hay mucho más que decir, casi todo está fuera; nunca subestimes el poder de la acción desprovista de razón, ni de la potencia sin control. Basta darse cuenta que, al fin y al cabo, todo lo que hay bajo el sol cae dentro de dos categorías: lo que termina con un punto y lo que no.

Es una lástima que nada de esto sea nuestra decisión.

sábado 1 de diciembre de 2007

El Paquete

La tarde tiene lugar en muchos sitios; el lote de estacionamiento es uno de ellos. Entre los coches, cada una sobre una patineta, hay tres chicas que se sostienen de la mano. Vistas desde atrás se hace díficil adivinar la expresión en sus rostros pero la manera en que avanzan sin perder en ningún momento el equilibrio a pesar de la incómoda posición hace pensar en que entre las tres existe una intimidad confortante.

La imagen, bañada en la luz naranja, casi roja, del atardecer tiene un tinte nostálgico, como algo sucedido hace años. Pero está sucediendo ahora mismo. O al menos, es lo que uno puede llegar a creer una vez ignora los bordes de la fotografía. La chica del centro se inclina un poco hacia la izquierda. Tiene una posición erguida, su lugar en el medio sugiere una suerte de liderazgo tácito que se debe, en parte, a la actitud protectora sobre las otras dos.

El único ruido proviene de las ruedas bajo las tablas y de los coches que de vez en cuando entran y salen del estacionamiento. La segunda chica se encuentra a la derecha, viste una blusa ligera color rosa; su cabeza mirando con aire ausente en dirección a un hidrante , tiene la espalda un poco arqueada, los hombros rectos en una demostración desaparecibida de seguridad.

La chica de la izquierda, por el contrario, está inclinada hacia el centro. Sólo es posible ver una de sus manos sosteniendo firmemente la de su compañera. Si bien ninguna de las tres parece estar vestida para la ocasión; el suéter muy grande, en combinación con los pantalones cortos, el cabello recogido y el calzado ligero, la hacen parecer la menos preparada de las tres.

El grupo avanza a través del lote. Al fondo se observan casas típicas de un suburbio americano, algunos árboles y, más lejos, un silo. El juego no puede durar mucho y más tarde que temprano, el momento será archivado en la memoria de todas ellas, donde se mantendrá latente por unos días hasta que nuevos y más interesantes acontecimientos tomen su lugar y este se desvanezca lentamente como el negativo de una fotografía olvidado bajo el sol de la tarde.

viernes 30 de noviembre de 2007

i11002

Energía. . .

O falta de ella.

No tiene importancia. Segunda condición: prohibido mirar atrás. Eso incluye, no corregir, no releer, no revisar, no ver hacia los lados, sólo hacia delante. Ver las cosas como son, filtrarlas prescindiendo de cualquier juicio mental. No se trata de un diario, ni de un libro. Ni siquiera de una bitácora. Esto no es literatura, está más allá de los límites. Lo que sí debe ser es un ente perecedero y accesorio, algo desprovisto de cualquier fin o propósito. La repetición creará los lineamientos. Para empezar, lo único imprescindible es obstinarse hasta que el ente cobre vida; luego habrá suficiente tiempo para cualquier tipo de repercusión. Y las habrá, vaya que las habrá.

Mulholland Dr.

jueves 29 de noviembre de 2007

Medidas y Estándares

No existe una razón satisfactoria para haber desenterrado formaciones del pasado, ni siquiera intentaré mentirme esta vez. Sólo sucedió. Sin remordimientos y sin psoriasis.

La necesidad de ser expuesto ha cobrado una súbita importancia, junto a la de mantenerse en la sombra por un tiempo.

Es importante exponer bien cada acción y su respectiva motivación. Sólo a través de un esquema cuidadoso y un ojo atento será posible identificar algunos patrones para su posterior análisis e interpretación. Especialmente aquellos relacionados con la conducta atravesados por el eje social.

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Krista lee su horóscopo del día.

Prometo sin decirlo que iré al campus hoy.

Lagging. Dead Sync y otros conceptos similares.

A Perfect Circle ha empezado a desgastarse un poco como resultado del exceso. Si tan sólo reuniera algo de control y perdiera algo de indulgencia. . .

Fósil > 29 Agosto

Largo tiempo con la boca callada.

Antier: La muerte del vecino del primer piso. Escuché la noticia cuando me desperté. Recuerdo al viejo, aquejado por alguna enfermedad, sentado a veces en la entrada de la casa. Crucé saludos con él en algunas ocasiones. En algún momento, sentí que lo hacía por obligación, así que dejé de saludarlo. Ayer me enteré de que el pobre hombre tenía problemas con su memoria. También recuerdo sus baños bajo la ventana a cargo de su mujer o una de sus hijas. Su dificultad para hablar.

Casi una semana sin ver a N. La última vez en las escaleras, episodio grandioso aunque con tintes de vergüenza en cierto momento. Me he descubierto pensando en ella constantemente, es evidente que hay una parte de mí que se ha acostumbrado a su presencia., lo que representa un estado a la vez salvador y engorroso. El saber que cierta persona ejerce una influencia tan directa en mi vida me hace sentir impotente frente a determinados asuntos.

Fin de los Diarios. Días muy malos, culpo en gran parte a su lectura. Crisis vocacional, tentaciones suicidas. Incapacidad de tomar ciertas decisiones, incapacitado incluso para evaluar la validez de ciertas posiciones emocionales. Aborrecimiento de la escritura, futilidad.

Lectura de King. The Stand y otras cosas.

Sin conexión con el mundo desde hace unos días.

Mientras escribo escucho la pista de Horror para el taller de mañana. Medianamente satisfecho por el resultado. Nerviosismo y ansiedad usual.

Conversaciones muy rápidas con D. Intercambio de ideas e impresiones alrededor de la revista. Sensación de alivio al escuchar sus ideas. Definitivamente el motor creativo del magazín. En dos horas: cita con Juan en Florida para mendigar fondos. Renuencia total.

Ayer: Reencuentro con 11:11, nacimiento de nuevas ideas y redescubrimiento de algunas viejas. Emocionado y asustado al mismo tiempo.

Ejercicios masturbatorios en el bajo. Ejercicios vocales y escritura de algunas letras. Emociones encontradas.

Fósil > 21/08

Temor de escribir, sentimiento de incompetencia.
Ejercicios vocales, conversación con David. Nerviosismo. Hopesfall.

Escepticismo por similitudes inquietantes con K, ejemplos formales muy concretos.

¿Hasta dónde podrá considerárseme culpable de mi propia muerte?

Fósil > 20 Agosto

Demasiado dentro de mí mismo para cualquier frase.

Horrible sensación de pretensión involuntaria.

Frances The Mute.

Fósil > 15/08/07

Amor, tibieza secreta encerrada en la promesa de tortura.

Siento la urgente necesidad de medir mis propias reacciones cuidadosamente, llevar un record de ellas hasta crear una unidad de medida, algo que me proporcione un método para descubrir qué tanto de mí soy todos los días y qué tanto muere a causa de las circunstancias.

De K> "Felice quizá no comprende nada, lo cual plantea, desde luego, una situación muy especial, dado que hay una relación innegable de intimidad. A veces creo que ella me comprendía sin saberlo, por ejemplo, cuando en una ocasión, teniendo yo una insoportable nostalgia de ella, estuvo aguardándome en la estación de metro, yo, en mis ansias de llegar cuando antes a ella a la que suponía arriba, iba a pasar corriendo a su lado cuando ella me tomó en silencio la mano"

Fósil > 14 Agosto

¿De qué otra manera era posible arrastrarse a través de los días sino era a través de esa vergüenza que invadía cada momento?¿Esa incapacidad de mirarse al espejo, temeroso de encontrar lo que había estado buscando sin aceptarlo?¿Una vergüenza muy honda, producida por esa sensación de distorsión entre aquello que quería ser y lo que sus actos le demostraban que era?¿En qué parte de ese proceso que comenzaba adentro y terminaba afuera suyo eran reemplazadas sus intenciones por algo tan distinto, completamente contrario a lo que había querido?¿Existía un punto de quiebre?¿Podía encontrarlo antes de que no se pudiera hacer nada?¿Hallar el punto exacto en que sus deseos se transformaban en pesadillas?

¿Cómo podría dormir ahora?

Fósil > 7 Agosto

¿Pueden dos personas en contextos similares y con una experiencia convergente, llegar a conclusiones que no sean mutuamente excluyentes a través de seguir líneas de pensamiento idénticas?

Fósil > 6 Agosto

Ni una sola línea. La historia de la carta ha rondado mi cabeza en estos días pero la he evadido en cada oportunidad. Algo me impide pasar de la mera intención. No sé qué sucede.

Madre llegó hoy. Charla con N acerca del sábado. Emociones mezcladas.

Rayuela.

La posibilidad de que N y toda la situación estén interfiriendo con mi escritura se hizo presente.

Respuesta de Visceras para la entrevista. Anticlímax increíble. A duras penas me reconozco. El proyecto empieza a resultarme bastante ajeno. Un cansancio profundo llena cada fibra. Hastío. Necesidad y repulsión hacia el futuro. Dicotomías destructoras, lo usual.

Fósil > 5 Agosto

Cualquier intento es fútil. Lo único válido es el cambio, por ello está fuera de nuestro alcance. Si intentamos modificar nuestro rumbo, lo único que conseguimos es poner todo de acuerdo a la armonía de la línea contraria, lo opuesto al cambio; es decir la normalidad, el promedio, la quietud. Entre más nos empeñamos en cambiar las cosas, más estamos contribuyendo a que sean las mismas, puesto que el cambio es la única constante. Obedecer este orden está fuera de nuestro alcance, pues nunca somos los mismos, ni siquiera entre dos instantes consecutivos. ¿Cómo podemos entonces mirarnos al espejo y pensar que todo está perfectamente? ¿Que podemos avanzar en línea recta mientras damos vueltas en círculos, sin saberlo, convencidos de nuestros grandes alcances? Somos un asno que persigue la zanahoria que alguien ha atado frente a sus narices. Y llamamos a esto modernidad, estamos satisfechos, queremos pasar al siguiente nivel. ¿Qué clase de ceguera es ésta?

Rosetta, The Galillean Satellites.

N, en medio de la niebla. Imágenes de un mar turbio cubierto por la neblina, un pozo muy profundo a través del cual se filtra la humedad de su fondo. Una necesidad creciente por detener todo el tiempo suficiente para poder trazar patrones, cualquier cosa distinta a la sensación de flotar en un espacio oscuro y silencioso. La muerte.

Fósil > Evening People

Escojo este momento entre todos los momentos, lo hago moviendo el dedo, casi despreocupadamente>: soy Dios, tengo el mundo a mis anchas. Cago oro al menor descuido, soy el orden supremo de todos los intestinos impares, mi cola tiene forma de lengua y pelos de gato. Aunque basta permanecer ergido un solo momento para empezar a ver elefantes resortados, ensortijados, empanadunciados por el momento que acabo de escoger. Mis decisiones son rocas en un estanque. Así funciona la cosa, tough kitty said the kitty’ y nos vamos todos al cuerno.

Creo que lo estoy consiguiendo, me doy cuenta en medio de un estruendo de risas ajenas (algunas compartidas). Uno no debe interrumpir las decisiones de nadie, esa clase de cosas tiene cierta tendencia a que el interpelado se olvide de la jugada que le daría el triunfo en la partida de ajedrez. De repente, unos deseos enormes de pertenecer a un grupo de danzas. Una solicitud para poner The Doors.

Fósil > Días de Diferencia.

Escojo este momento porque de otra manera nunca podría empezar. Tengo que hacerlo ahora, cuando poseo la capacidad de empujar al control hasta más allá de mi rango de alcance. No debo detenerme ni siquiera el tiempo suficiente para mirar las letras que voy dejando atrás por el rabillo del ojo. Es necesario acelerar a medida que se acerca el muro, hasta cuando uno está tan cerca que puede ver perfectamente la unión de concreto entre un ladrillo el otro. Otra pared en el ladrillo. Otro ladrillo en la pared.

¿Quién soy y qué hago en este momento?¿Qué circunstancias particulares me han moldeado en lo que soy en este preciso instante?¿Y qué soy al fin y al cabo si ni siquiera mi composición física se mantiene la misma de un segundo al otro? Ni siquiera mi línea de pensamiento consigue escapar a esto último; desde mi posición en el espacio puedo verla acercándose a mí haciendo eses como un borracho mientras camina.

Quizás un ligero examen pueda poner las cosas en perspectiva:

En mi mente hay varias cosas; por efecto del tiempo las primeras se habrán movido un lugar en la fila y ya no se verán tan brillantes y atractivas como puedo verlas cuando se ponen bajo el reflector y se dejan estudiar por mis ojos curiosos. De cualquier manera, hay que intentarlo e ir en contra de lo necesario por unas líneas.

While we get there, we’re gonna fly so far away
Making sure to laugh, while we experience antigravity

El saxofón evita que las ideas se formen con coherencia. Pienso un poco en mi estado mental de los últimos tres meses. He pasado del júbilo al horror con segundos de diferencia. La nave en la que navego parece estar siempre dispuesta a inclinarse a los costados lo suficiente para causarme vértigo pero todavía no para zozobrar. En todo el tiempo perdido en la red, he invertido mucho en la lectura de desórdenes mentales, creyendo quizás que esta reciente agravación en la fluctuación de mi ánimo pueda tener suelo común con algún cuadro sintomático definido; algo que me proporcione una definición de este fantasma y que cambie mi posición frente a él. He sido muy indulgente, todavía no consigo librarme por completo de él pero algo debe hacerse.

¿Razones?

martes 20 de noviembre de 2007

Mudanza

Cuidado con lo que deseas.

jueves 8 de noviembre de 2007

i11001

¿Qué soy si no es la enfermedad?

El ejercicio de ser se ha convertido en algo enteramente calculado; ya no existen reacciones espontáneas. Todo debe ser procesado, analizado y efectuado de acuerdo a las circunstancias. Tratar de engañarme frente a ello sería continuar con la indulgencia que quizás haya jugado parte en el hecho de encontrarme aquí, en primer lugar.

Ser es como una cebolla pues esa entidad que soy está compuesta de capas y capas superpuestas. Nunca soy la cebolla sino la capa. Cada una representa a su vez una circunstancia, una persona, un elemento exterior. Uno sólo puede ser en relación a esos componentes externos. Por eso saber quién eres parte de qué, quién y cómo te rodea. Ni siquiera estando solo puede ser uno la cebolla pues esa influencia se ha vuelto parte fundamental en nuestro reflejo.

Ahora ¿cuántas capas puede perder la cebolla sin dejar de ser cebolla? ¿Cuánto de nosotros es necesario retener para no diluirnos en una esencia foránea?

Puedo sentir esa influencia extranjera en el pecho, quitándome ideas de progreso y movimiento horizontal: el futuro. Frente a ella es poco lo que puedo hacer, aparte de reconocer su presencia, sentirla atenazarme la garganta un momento antes de cada palabra. Hablar se ha convertido en un acto de fé. A veces es necesario cerrar los ojos y pujar cada sílaba esperando oírla un instante después en mís oídos. Cuando esa confirmación ocurre, la presencia remite un poco; lo suficiente para tomar impulso hacia el respiro siguiente, el latido siguiente, la piedra siguiente en el río turbulento en que se han convertido los días; pero entonces la entidad da un paso hacia adelante y todo vuelve a comenzar de nuevo.

La fé va y viene, como el pico de un pájaro visto desde abajo por alguien desprevenido. Apenas una silueta ganchuda, delgadísima, apuntando ahora hacia afuera, ausente por completo un parpadeo después; las ramas desnudas, inmóviles; el viento que lleva hasta él sonidos muy lejanos: el ronroneo de la motobomba en el arroyo, los gritos de júbilo del chico seguidos de un gruñido de satisfacción por parte del padre; el llanto ululante del desfiladero; la promesa silenciosa de un adiós indoloro, el final de todo mal, la despedida definitiva de la luz. Bastaría con dejarse caer, ser presa de la gravedad y abrazar las rocas en el fondo. . .

Pero has escogido seguir.

(Y una parte de nosotros espera que puedas vivir con esa decisión)